Kevin Castaño atraviesa uno de los momentos más contradictorios de su carrera. Mientras cumple el sueño de disputar un Mundial con la Selección de Colombia, su futuro a nivel de clubes está rodeado de incertidumbre. La paradoja es tan llamativa que se produjo prácticamente en simultáneo: debutó en la Copa del Mundo 2026 y, al mismo tiempo, River confirmó que no será tenido en cuenta por Eduardo Coudet.
El mediocampista colombiano tuvo sus primeros minutos mundialistas en la victoria por 3-1 de Colombia sobre Uzbekistán. Ingresó en el tramo final del encuentro para reemplazar a Jhon Arias cuando el equipo de Néstor Lorenzo buscaba sostener la ventaja y asegurar los tres puntos.
Aunque apenas disputó nueve minutos, el ingreso tuvo un enorme valor simbólico para el futbolista. Tocó una sola pelota, completó correctamente un pase y ocupó una posición central en el mediocampo junto a Jefferson Lerma y Richard Ríos.
Un Mundial como premio a la confianza de Lorenzo
La presencia de Castaño en la lista de Colombia no sorprendió a quienes siguen de cerca el ciclo de Néstor Lorenzo. El entrenador siempre mantuvo su confianza en el volante incluso durante los períodos de menor continuidad en River.
De hecho, el seleccionador explicó que decidió enviarlo al campo para aportar energía fresca en los últimos minutos de un partido que todavía no estaba definido.
El respaldo permanente de Lorenzo contrasta con la realidad que atraviesa en Núñez. Mientras en Colombia sigue siendo considerado una pieza útil para el equipo nacional, en River perdió terreno hasta quedar completamente relegado.
De una inversión millonaria a quedar fuera de los planes
La situación genera sorpresa porque River realizó una fuerte apuesta económica para incorporarlo. El club desembolsó cerca de 12 millones de dólares en marzo de 2025 para quedarse con su ficha, una cifra que lo convirtió en una de las inversiones más importantes de los últimos mercados.
Sin embargo, el escenario cambió radicalmente tras la salida de Marcelo Gallardo y la llegada de Eduardo Coudet. El colombiano fue perdiendo espacio hasta quedar fuera de la consideración principal del entrenador.
En lo que va de la temporada apenas disputó cinco partidos por el torneo local y dos encuentros de Copa Sudamericana. Su última presentación oficial se produjo el 21 de mayo frente a Carabobo.
Ahora, mientras intenta ganarse un lugar en la rotación de Colombia durante el Mundial, también sabe que deberá encontrar un nuevo destino una vez finalizada la competencia.
Paradójicamente, el torneo más importante del planeta puede convertirse en su principal vidriera. Los minutos que logre sumar bajo las órdenes de Lorenzo podrían resultar decisivos para despertar el interés de otros clubes y relanzar una carrera que hoy parece haber llegado a un punto muerto en River.
Por eso, para Kevin Castaño, el Mundial no solo representa un sueño cumplido. También puede transformarse en la oportunidad que necesita para escribir el próximo capítulo de su carrera.